Así es el avance de la UNAL que podría cambiar el manejo de las infecciones por hongos en Colombia
Un desarrollo científico colombiano propone una nueva forma de abordar las infecciones por hongos más complejas.
Un reciente hallazgo científico en el campo de la farmacología abre una nueva posibilidad para el manejo de las infecciones por hongos de alta complejidad. Investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) han logrado encapsular la anfotericina B, un medicamento crítico para combatir patógenos fúngicos, en estructuras nanométricas.
El desarrollo representa el primer paso técnico para transformar un tratamiento que actualmente es estrictamente intravenoso en una alternativa oral, lo que permitiría reducir la carga hospitalaria y los efectos secundarios graves.

Le puede interesar: Clawdbot, el agente de inteligencia artificial que en pocos días pasó de experimento a fenómeno tecnológico
Lo que podría contrarrestar las infecciones por hongos
La anfotericina B es considerada una terapia de primera línea para enfrentar infecciones por hongos que ponen en riesgo la vida, tales como la candidiasis invasiva, la criptococosis y la histoplasmosis. Estos padecimientos afectan principalmente a pacientes con sistemas inmunológicos comprometidos, incluyendo personas con cáncer, VIH o aquellos que han recibido trasplantes.
Sin embargo, su uso actual está limitado por la necesidad de supervisión médica constante y el riesgo latente de daño renal.
El reto de la toxicidad y la administración
Este avance, dirigido por los profesores Yolima Baena Aristizábal y León Darío Pérez Pérez, posiciona a la nanotecnología como una herramienta esencial para mejorar la calidad de vida de quienes padecen infecciones por hongos severas. La investigación demuestra que la liberación modificada de fármacos es una ruta viable para modernizar medicamentos antiguos pero indispensables en la medicina actual, que pueden garantizar que el tratamiento de las infecciones por hongos sea menos invasivo y más seguro para el paciente.
El principal obstáculo de este fármaco no es su eficacia, la cual es elevada, sino su toxicidad. La administración prolongada de la anfotericina B reduce el flujo sanguíneo hacia los riñones, lo que puede provocar insuficiencia renal en los pacientes tratados. Por esta razón, el tratamiento de las infecciones por hongos graves requiere que el individuo permanezca hospitalizado para recibir el medicamento por vía intravenosa bajo monitoreo estricto.

Michael Alejandro Güiza Suárez, magíster en Ciencias Farmacéuticas de la UNAL, lideró la creación de partículas microscópicas, denominadas micelas, con tamaños de entre 130 y 190 nanómetros. Estas estructuras funcionan como contenedores que transportan el fármaco, protegiéndolo y permitiendo una liberación gradual dentro del organismo. Los puntos clave de esta investigación incluyen:
- Eficiencia de encapsulación: se logró que más del 65 % del fármaco fuera atrapado con éxito en las micelas.
- Estabilidad química: el sistema mantiene el medicamento estable, evitando que se degrade antes de cumplir su función.
- Reducción de agregados: la liberación controlada evita que las moléculas del fármaco se agrupen de forma perjudicial para el riñón.
También le puede interesar: “ICE OUT” en los Grammy 2026: el arte y la protesta que trasladaron al escenario una crisis humana
Tecnología de nanoprecipitación
Para el tratamiento de las infecciones por hongos, se utilizaron materiales seguros y ya aprobados en el ámbito farmacéutico, como el polietilenglicol y la policaprolactona. Mediante un proceso de nanoprecipitación, las moléculas se organizaron en esferas microscópicas al contacto con agua en condiciones controladas, atrapando el principio activo en su interior.
El equipo de investigación evaluó el comportamiento de estas partículas en simulaciones que replican el ambiente del estómago y del intestino humano. Utilizando mucosa gástrica y enzimas a una temperatura de 37 °C, se observó que el sistema es capaz de liberar la anfotericina B de manera sostenida durante periodos que van desde minutos hasta horas. Este control es vital para asegurar que el ataque contra las infecciones por hongos sea efectivo sin saturar los órganos del paciente con dosis tóxicas repentinas.

Efectos en el sistema de salud
La posibilidad de un tratamiento oral para las infecciones por hongos tendría repercusiones directas en la economía sanitaria. Al eliminar la dependencia de la vía intravenosa en ciertos casos, se reducirían los costos de hospitalización y el riesgo de infecciones asociadas a los catéteres. No obstante, el investigador aclara que este estudio es una fase de laboratorio.
Para que las personas con infecciones por hongos puedan acceder a una pastilla comercial de este tipo, se deben superar aún etapas de pruebas clínicas y validaciones industriales. El camino hacia la implementación final requiere de financiación sostenida y estudios preclínicos que confirmen la seguridad total del nuevo formato de entrega.