Intel en la carrera por la IA en 2025: reaccionando y buscando su lugar
Intel en la carrera por la IA en 2025: reaccionando y buscando su lugar
Intel, una empresa con una larga trayectoria en innovación de microprocesadores, enfrenta en 2025 uno de los mayores desafíos de su historia: el avance acelerado de la inteligencia artificial, un campo dominado por las unidades de procesamiento gráfico (GPU) de NVIDIA. Para contrarrestar su rezago, la compañía está desplegando una estrategia multifacética con el objetivo de recuperar protagonismo en este mercado en expansión.
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¿Cómo llegó Intel al punto en el que está hoy?
Para entender la situación actual de Intel, es crucial mirar hacia atrás y comprender cómo una empresa que fue sinónimo de microprocesadores y liderazgo tecnológico, llegó a estar en una posición de desventaja en la IA.
Intel fue el pionero de los microprocesadores. Fundada en 1968, revolucionó la informática con el lanzamiento del Intel 4004 en 1971, el primer microprocesador comercial. Durante décadas, sus CPUs (Unidades Centrales de Procesamiento) de la arquitectura x86 dominaron el mercado de los ordenadores personales y servidores, estableciendo el estándar para la computación. Empresas de todo el mundo, incluyendo a Colombia, construyeron su infraestructura tecnológica sobre los procesadores Intel.
El éxito de Intel se basó en el ciclo de «tick-tock», una estrategia de desarrollo que alternaba entre una nueva arquitectura («tick») y una nueva tecnología de proceso («tock») cada año, asegurando una mejora constante en rendimiento y eficiencia. Sin embargo, en la década de 2010, Intel comenzó a tener dificultades para mantener este ritmo de innovación en sus procesos de fabricación. Retrasos en la adopción de nuevas tecnologías de nodo (como los 10nm y luego los 7nm) permitieron a competidores como TSMC (fabricante de chips para NVIDIA y AMD) tomar la delantera en la densidad de transistores.
Mientras tanto, la Inteligencia Artificial comenzó su explosión, impulsada en gran medida por el aprendizaje profundo. Los modelos de aprendizaje profundo descubrieron que se beneficiaban enormemente del procesamiento paralelo masivo, una tarea para la cual las GPUs de NVIDIA, diseñadas originalmente para gráficos de videojuegos, eran excepcionalmente adecuadas. Intel, al estar enfocada en sus CPUs de propósito general, no anticipó completamente la magnitud de esta transición ni la necesidad de hardware especializado para la IA.
Una oportunidad crítica se perdió en 2005, cuando su entonces CEO, Paul Otellini, propuso adquirir NVIDIA por unos 20.000 millones de dólares. La junta rechazó la idea. Hoy, NVIDIA supera los 4 billones de dólares en capitalización bursátil, una muestra del impacto exponencial de la IA en el mercado.
En 2025, Intel sigue liderando en CPU tradicionales, pero su ausencia en el mercado de aceleradores de IA la obligó a repensar su estrategia. Esto ha implicado un cambio en la dirección ejecutiva, despidos y un giro hacia nuevas áreas de enfoque.

¿Cómo está reaccionando Intel en 2025? Estrategias y Productos clave
Intel está implementando una reacción agresiva y multifacética para posicionarse en la carrera de la IA:
Reconocimiento del terreno perdido y humildad estratégica
El nuevo CEO, Lip-Bu Tan, ha admitido públicamente que Intel llegó «demasiado tarde» al campo de la IA, señalando que ya no está entre las diez principales empresas de semiconductores. Este reconocimiento refleja una postura más realista, enfocada en la agilidad y en el desarrollo de soluciones a largo plazo.
Aceleradores de IA dedicados: Gaudi 3
Intel ha apostado por sus aceleradores Gaudi 3 para competir en centros de datos. Este chip, fabricado en proceso de 5 nm, cuenta con 64 núcleos Tensor y duplica el rendimiento en FP8 y cuadruplica la capacidad en BF16 respecto al Gaudi 2. Alcanza 1.835 PFLOPS en ambos formatos, posicionándose como una alternativa viable para entrenamiento e inferencia de grandes modelos (IONOS).
Investigaciones en Corea del Sur sugieren que Gaudi 3 supera en hasta 1,2 veces al NVIDIA A100 en tareas de inferencia con modelos como Llama. Aun así, su éxito dependerá de la capacidad de Intel para fortalecer su ecosistema de software frente al consolidado CUDA de NVIDIA.
IA en el PC: Core Ultra y NPU integradas
Intel impulsa la adopción de «PCs con IA» mediante sus procesadores Core Ultra (serie 200V), que incorporan una unidad de procesamiento neuronal (NPU) para realizar tareas de IA directamente en el dispositivo, sin depender de la nube.
En el CES 2025, anunció que estos chips permiten más de 400 funciones de IA, mejorando la productividad y la eficiencia energética. Además, trabaja estrechamente con Microsoft para integrar capacidades como Copilot+ y reforzar la seguridad con procesadores Microsoft Pluton.

Expansión de Intel Foundry Services (IFS)
Intel está revitalizando su negocio de fabricación de chips para terceros, Intel Foundry Services (IFS). Esta estrategia busca que Intel no solo diseñe sus propios chips, sino que también fabrique chips para otras empresas, incluyendo competidores.
- Tecnología de nodo avanzada: Intel se enfoca en sus propios nodos de producción, como el Intel 18A, con el objetivo de ofrecer la tecnología de integración más avanzada y los mejores transistores de la industria para 2025.
- Chips personalizados: IFS está desarrollando chips Xeon customizados para grandes clientes hiperescalares como Amazon Web Services.
Software abierto y ecosistema
En lugar de un sistema cerrado como CUDA, Intel apuesta por herramientas abiertas. En Computex 2025 presentó AI Assistant Builder, un framework libre para crear agentes de IA locales optimizados para sus plataformas. Este software ya está disponible en GitHub.
También introdujo nuevas GPUs Intel Arc Pro-Serie B (B60 y B50), diseñadas para cargas de inferencia y estaciones de trabajo profesionales.
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Perspectivas y desafíos para Intel en la carrera de la IA
Pese a sus esfuerzos, Intel aún enfrenta retos estructurales importantes:
- Ecosistema de NVIDIA: Su dominio en centros de datos, combinado con la dependencia del sector en CUDA, hace difícil para Intel atraer a desarrolladores sin ofrecer un entorno igual de maduro.
- Presión financiera: Los despidos y la cancelación de fábricas en Europa reflejan limitaciones de capital para sostener la transición.
- Velocidad de ejecución: En una industria que evoluciona rápidamente, Intel necesita acelerar su capacidad de entrega sin sacrificar calidad ni eficiencia.
Intel busca recuperar su relevancia con una combinación de humildad, innovación tecnológica y apertura al mercado. Su desempeño en 2025 será clave para determinar si puede reconquistar un lugar significativo en la nueva era de la computación impulsada por inteligencia artificial.
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